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9 de febrero de 2012
Las localidades afectadas por el proyecto de línea de alta tensión piden su retirada
Temen que las 240 torretas de Gipuzkoa y Navarra perjudiquen a la salud y el medio ambiente
Red Eléctrica de España, la empresa dedicada a la distribución de energía eléctrica en el Estado, estudia desplegar una línea de alta tensión para transmitir potencia eólica desde Navarra a Gipuzkoa. Se trata de un proyecto de gran envergadura, que contempla la instalación de más de 240 torretas a lo largo de 120 kilómetros, desde Tierra Estella hasta Ezkio-Itsaso. Existen dos alternativas para esta nueva línea de 400 kilovatios, la mayor potencia posible en el Estado. La suma de las dos afectaría a 166 municipios, de los cuales 48 son guipuzcoanos. Los municipios afectados de Tolosaldea son Abaltzisketa, Albiztur, Alegia, Alkiza, Altzo, Amezketa, Baliarrain, Belauntza, Berastegi, Berrobi, Bidegoian, Elduain, Gaztelu, Hernialde, Ibarra, Ikaztegieta, Larraul, Leaburu, Lizartza, Orendain, Orexa eta Tolosa. Todos ellos se oponen al plan.
En el otro extremo, Red Eléctrica España justifica el proyecto por la necesidad de "mejorar el suministro de electricidad y asegurar el desarrollo eólico y la llegada del TAV en ambos territorios". Considera que esta infraestructura planificada por el Ministerio de Industria es "necesaria fundamentalmente para trasladar la potencia eólica de Navarra a un gran consumidor como es Euskadi". En este sentido, recuerda que, actualmente, la comunidad foral tiene un superávit energético de hasta el 30% de su actual capacidad de generación, mientras que la CAV ha llegado a importar el 40% de la energía que consume". La línea de alta tensión nace con el fin de cambiar este panorama.
Pero estos argumentos no son suficientes para los detractores, que temen por las consecuencias que podrían acarrear las torretas en "la salud, el medio ambiente y la economía" de las poblaciones afectadas. Todos ellos se han agrupado en torno a la plataforma Autopista elektrikorik ez- No a la línea de alta tensión para pedir la retirada del proyecto y demandar "respeto para la voluntad popular de la mayoría".
En principio, su capacidad para paralizar el proyecto sería muy limitada e incluso nula, dado que la obra está considerada como de "interés general". Aun así, los detractores confían en obtener el éxito que tuvieron hace un año con la línea de alta tensión prevista entre Vitoria-Gasteiz y Castejón (Navarra). "Ese plan fue desechado por las afecciones al medio ambiente y por la oposición social que suscitó", recuerda el portavoz y asesor de la plataforma, el abogado alavés Alberto Frías. Ahora confían en repetir el éxito, "porque se mantienen los mismos motivos que se alegaron entonces, incluso con más intensidad".








